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Guía Completo de cómo Montar Clases de Pilates

Cuando terminamos el curso de formación en Pilates, en medio a la emoción por los nuevos conocimientos adquiridos y a la expectativa de empezar una nueva carrera, vienen las mariposas al estómago cuando no cabe la tarea de montar las clases de Pilates.

¿Cómo hacer para combinar todos aquellos ejercicios aprendidos, con tantas posibilidades de adaptación, para cada nivel de alumno? ¿Cómo tornar las clases de Pilates interesantes y desafiadoras?

¿Y cuando son varios alumnos con perfiles diferentes en la misma clase? ¿Qué muelle usar? ¿Cuántos muelles? ¿Utilizo algún accesorio? ¿Cómo utilizar los ejercicios aprendidos en el curso para rehabilitar y recuperar lesiones y dolores que los alumnos se  quejan?

Una de las cosas que más me encanta en el Método Pilates es su inmensa posibilidad de adaptación.

Él es un método democrático que puede ser adaptado a cualquier persona en cualquier condición, sea un niño, adulto, gestante, mayor, personas con discapacidades o lesiones, hombres, mujeres, atletas, sedentarios y obesos.

Cómo empezar sus Clases de PilatesAulas-de-Pilates-4

El punto de partida para montar una clase es sencillo: ¿Cuál objetivo deseo conseguir? ¿Cuál enfoque quiero dar a esta clase? ¿Rehabilitación? ¿Fortalecimiento? ¿Mejora de la flexibilidad?

¿Cuáles recursos voy a utilizar durante la clase? ¿La clase será en grupo con todos los alumnos utilizando el mismo aparato? ¿O será una clase donde los alumnos hacen un intercambio en diversos aparatos?

Dependiendo del formato de su estudio el repertorio de ejercicios escogidos y la variedad de aparatos puede ser mayor o menor.

No existe receta en lo que se refiere a montar clases de Pilates, pero algunos puntos son importantes y necesitan llevarse en consideración. Toda clase debe contener por lo menos 3 momentos principales:

  • Calentamiento
  • Auge
  • Enfriamiento

O sea, inicio, medio y fin y vamos hablar sobre ellos más adelante.

Otro punto muy importante y que se debe escoger dentro del repertorio de ejercicios de las clases de Pilates son los principios del Método. Ellos deben servirnos como guía y orientarnos siempre, en cada clase y en cada comando dado al alumno.

Son ellos: respiración, precisión, control del movimiento, fluidez, concentración y centralización (Power House).

El alumno debe conseguir realizar cada movimiento propuesto del inicio al fin de las clases de Pilates, con control, precisión y fluidez en la ejecución, evitando compensaciones, concentrado y enfocado durante todo el proceso, activando el Power House y respirando correctamente.

Todo ejercicio puede ser progresado o retrocedido para ajustarse a su ejecutor.

Al pensar en el repertorio para tus clases de Pilates, piense en cómo aquel movimiento escogido para darlo justo aquel día puede progresar para un alumno que ya esté en un novel más avanzado y quiera venir a participar de tus clases.

O retrocederlo, para el caso de los alumnos iniciantes o aun aquellos que tengan aquel día alguna dificultad temporaria.

Escogiendo los Accesorios para la Clase de PilatesAulas-de-Pilates-6

¿Sabes cuándo montamos una clase preciosa, te quedas orgulloso de lo que preparaste, llega para dar la clase pero el alumno viene con dolor de cabeza, o mareado, o con algún dolor de un mal gesto que hizo en el fin de semana?

Y se va todo al garete…y el instructor tiene que adaptarse a la situación y aun así dar la mejor clase que aquel alumno podría hacer en aquel día.

Es muy placentero escuchar “¡menos mal que he venido a clase hoy, salgo mucho mejor de cuando llegué!”

Partiendo de estos principios vamos hablar sobre los muelles y los accesorios. Dependiendo del objetivo que se quiera proponer el muelle o el accesorio puede ayudar o dificultar la ejecución del ejercicio en las clases de Pilates.

Muelles leves ni siempre tornan el ejercicio más difícil y muelles pesados ni siempre tornan el ejercicio más fácil, y viceversa.

Aquí tampoco hay receta, experimente en tu cuerpo: intente hacer el mismo ejercicio con un muelle más leve y luego con uno más pesado, descubra las posibilidades de desafiar tu alumno apenas ajustando la carga.

¡Use el mismo principio con los accesorios!

Existen los que facilitan la ejecución del movimiento y los que dificultan. Cuidado y sentido común a la hora de escogerlos.

Si el alumno todavía no consigue realizar el movimiento con perfección, no le daremos nada que pueda distraerle de su objetivo.

Cuando el alumno llega al estudio, él todavía no está preparado para iniciar la clase, su mente todavía está dispersa en el tránsito, en los muchos quehaceres que tendrá que realizar durante el día, en los hijos, entre otras cosas.

Para empezar la clase, es importante ayudarle al alumno a desconectarse de los estímulos externos y enfocar en la clase que está a punto de empezar. Aquí se aplica, por ejemplo, el principio de la concentración.

Una buena forma de ayudar al grupo en esta tarea es hacer algunas respiraciones profundas en grupo, expandiendo los pulmones y expirando lentamente. Esto ayuda a vaciar la mente y trae el enfoque para dentro del aula.

A partir de este momento la clase se inicia y vamos al calentamiento.

Selección de los Ejercicios del MétodoAulas-de-Pilates-5

No se debe empezar las clases de Pilates haciendo un ejercicio que exige mucha fuerza, o mucho control como un acrobático en el Cadillac, por ejemplo, o un puente con un pie solo en la pelota.

El cuerpo necesita estar caliente para ejecutar movimientos de mayor complejidad, caso contrario existe riesgo de lesión.

Empiece tu clase con ejercicios más sencillos como el Pre Pilates y movilizaciones de cintura escapular y pélvica, Footwork, Bridge, el Hundred entre otros y a partir de ellos vaya dando énfasis al objetivo propuesto para aquel día.

Llegue al auge con los movimientos principales que hayas preparado para trabajar en la clase y permanezca con él durante la mayor parte del tiempo. A continuación, como en una rampa de bajada, vaya llevando tus alumnos para el período de enfriamiento.

Disminuya la complejidad de los ejercicios poco a poco, hasta los ejercicios de mejoría de flexibilidad y movilizaciones articulares. Termine la clase como quieras, y en algunos estudios, por ejemplo, se hace un masaje con pelotita.

Oiga el feedback de tus alumnos. Ellos son las mejores personas para decirte si estás en el camino correcto.

Críticas constructivas nos hacen mejores profesionales, sin duda alguna.

Concluyendo…Aulas-de-Pilates-7

Siempre prepare tus clases de Pilates, y no haga de improviso, por más experiencia que tú tengas.

Practique lo que quieres enseñar y acuérdate: tu cuerpo es tu tarjeta de visitas. ¿Si no es bueno para ti porque lo será para tu alumno?

Vivencie en tu cuerpo los ejercicios y sabrás exactamente lo que el alumno sentirá, qué dificultades él puede sentir y cómo superarlas. Tenga siempre juego de cintura y adapte el movimiento siempre que necesario.

Un plan “B” es siempre bienvenido para los momentos de adversidades. No demuestre nerviosismo o inseguridad, esté preparado, y dedíquese.

Respeto los principios del Método, estudie y actualícese siempre. Acuérdate: un buen instructor de Pilates se construye con el tiempo.

Written by Mariana Ferraz

Mariana Ferraz

Fisioterapeuta graduada en la UNESA en 2005. Formación completa en el Método Pilates. Instructora de Pilates y coordinadora técnica del Studio Simetria Pilates en la ciudad de Niteroi/RJ. @mariana__ferraz / www.simetriapilatesstudio.com

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