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Lesión de Menisco: Rehabilitación con el Método Pilates

El método Pilates puede ser una excelente herramienta para tu rehabilitar una lesión de menisco. Con el método es posible obtener óptimos resultados y dejar el tratamiento más agradable para el paciente, además de fortalecer otras articulaciones y otros grupos musculares.

Pero primero es importante que conocemos la anatomía de las rodillas y sus funciones para optimizar los resultados.

Anatomía de la Rodilla

La rodilla es un encuentro de dos importantes huesos del mimbro inferior, el fémur y la tibia. La parte distal del fémur juntamente con la parte proximal de la tibia se une para formas la articulación de la rodilla.

Los cóndilos femorales que se encuentran en la parte distal del fémur reposan sobre la superficie de la tibia, llamado de plato tibial. La parte lateral de ese plato se llama plato tibial lateral y la parte medial se llama plato tibial medial.

El menor hueso de la pierna, el peroné, nunca realmente entra en la articulación de la rodilla. Ella tiene una pequeña articulación que la conecta al lado de la tibia. Esa articulación se mueve muy poco.

Es una articulación muy complejo que realiza los movimientos de flexión, extensión, rotación lateral y permite movimientos en 7 ejes.

Los meniscos actúan rellenando el espacio entre la tibia y el fémur y son esenciales en la biomecánica normal de la articulación de la rodilla, actuando como los engrasadores, los estabilizadores, los amortiguadores y distribuidores de carga dentro de la articulación. Son de extrema importancia en el aumento de la congruencia articular.

Sin los meniscos, el peso corporal irá se concentrar en un punto de la tibia, pero con los meniscos el peso será distribuido sobre la superficie.

Esa distribución de peso es importante porque protege el cartílago articular de fuerzas excesivas. Sin los meniscos, ocurre una concentración de esas fuerzas sobre un determinado punto pudiendo llevar al daño en la superficie, así llevando a degeneración al largo del tiempo.

Ellos son triángulos semilunares móviles de fibrocartílago, convexo en la superficie femoral y plano en el plato tibial. Las fibras de colágeno transmiten las fuerzas de compresión en la articulación, reduciendo así la fuerza directa sobre el cartílago articular, que cobre las superficies articulares tibio femorales.

Lesiones de menisco son asociadas al desgaste progresivo del cartílago articular y del desarrollo de la osteoartritis.

Los conocimientos sobre las patologías de la rodilla sufren gran avanzo en las últimas décadas. Por consecuencia varias técnicas quirúrgicas y varios protocolos de tratamiento conservador son desarrollados para mejorar el pronóstico del paciente.

Los meniscos son estructuras que reciben vascularización sanguínea apenas en su parte más periférico, lo que trae consecuencias importantes en la decisión del tratamiento más adecuado en los casos de lesión de menisco.

La recuperación también es lenta debido a esta deficiencia de vasos sanguíneos, cuanto más vascularización, mejor es la recuperación de la inflamación y de la cicatrización.

Rupturas de menisco generalmente ocurren cuando una persona de repente hace un esquince de la rodillas, mientras el pie no se mueve. Ese movimiento es común en deportes como baloncesto y tenis.

Ese cartílago se daña con la edad, por eso mismo un simple movimiento como quedarse arrodillado puede causar una lesión de menisco son el pasar de la edad.

Anatomía del Menisco

Los meniscos son estructuras fibrocartilaginosas semicirculares localizadas entre los cóndilos femorales y el plato tibial. Son constituidos de aproximadamente el 75% de agua.

Los otros 25% son hechos de colágeno tipo I y su superficie periférica tiene fibras nerviosas. Tiene formación embriológica entre la octava y decima semana de embarazo.

Su borda periférica, espesa y convexo se encuentra íntimamente adherida a capsula articular, en contraste con su porción central, más fina y libre, que proporciona al menisco un aspecto triangulo en el corte frontal.

Las diversas funciones de los meniscos incluyen la trasmisión de fuerza, la absorción de choque, la estabilización articular, la nutrición del cartílago y de la lubrificación articular.

Ellos trasmiten aproximadamente el 50% de las fuerzas de sustentación del peso en la extensión y el 85% en la flexión. Su función en la absorción del choque en el ciclo de la marcha ocurre con la deformación viscoelástica.

El formato de los meniscos contribuye para la distribución del líquido sinovial por toda la articulación, para la lubrificación articular y la nutrición del cartílago.

El menisco medial es del tipo semicircular y anexado directamente al ligamento colateral medial de la rodilla. Es muy poco móvil cuando comparado con el menisco lateral, se mueve solamente 2-5mm hacia dentro de la articulación y, por lo tanto, es más propenso a lesiones. Él cubre cerca del 64% del plato tibial. Como él es más fijo y más adherido hace un papel de estabilización secundaria en la articulación.

El menisco lateral tiene un formato más circular y se mueve 9-11 mm dentro de la articulación. Él es más uniforme y cubre aproximadamente el 84% del plato tibial.

Si comparado al menisco medial, ese es más móvil y tiene un formato más circular. Eso permite que él sufra menos agresión cuando se tiene un menisco de trauma. Por lo tanto menos chances de lesión de menisco.

La vascularización de los meniscos es predominantemente oriundo del plexo capilar perimeniscal originado de las arterias medial y lateral. La inervación del menisco corre paralelamente a distribución vascular periférico y se localiza predominantemente en los cornos anterior y posterior de los meniscos.

Incidencia de las lesiones

El menisco medial es más comúnmente afectado, el 75% contra el 25% del menisco lateral y el 5% de los pacientes tendrán lesiones bilaterales.

Mecanismo de lesión

Las lesiones de menisco pueden ocurrir cuando la rodilla se encuentra en posición flexionada o parcialmente flexionada y ocurre una fuerza rotacional de gran magnitud, haciendo con que el menisco sea comprimido entre el fémur y la tibia, así llevando a una lesión de menisco.

Las rupturas son más frecuentes en pacientes jóvenes y relacionados a episodios traumáticos, pero en pacientes con edad más avanzada, las lesiones pueden ocurrir en pequeños movimientos rotacionales durante la realización de actividades diarias.

Clasificación

Las lesiones de menisco son clasificados de acuerdo con la localización, relacionadas con la vascularización del menisco, y al padrón de lesión de menisco.

Así, de acuerdo con la vascularización, tres regiones son descritas: rojo-rojo, rojo-blanca y blanca-blanca. Cuanto al padrón de lesión son clasificados como verticales, horizontales y complejas.

Valoración Clínica

El teste aplicado para valorar la patología del menisco es el teste de la palpación de la interlinea de la rodilla.

Existen otros testes descrito en la literatura, pero lo más indicado según el proyecto directrices para las lesión de menisco es el teste de la interlinea.

Puede ser utilizado también el examen complementar con la resonancia magnética para describir con más precisión la lesión.

En la valoración física, el dolor en la rotación interna indica lesión del menisco lateral, mientras el dolor en la rotación externa indica lesión del menisco medial.

¿Cuáles son los principales síntomas en la lesión de menisco?

Normalmente, los síntomas son el endurecimiento de la rodilla, juntamente con dolores e hinchazón. El dolor predomina en las partes lateral de la rodilla (interna o externa), eso dependerá de cual menisco está lesionado.

Cuando la lesión es en el menisco medial, el dolor es en la parte interna y cuando es la lesión en el menisco lateral, el dolor es en la parte externa. Muchos de los pacientes relatan no conseguir doblar (hacer la flexión) la rodilla lesionada.

Un síntoma presente es el bloqueo de la articulación, eso ocurre pues el menisco se desplaza de un lado al otro y se acomoda en una determinada región, así ocurriendo el bloqueo de la rodilla en algunas posiciones.

El dolor agudo, generalmente, es causado por el menisco lesionado que se mueve por la articulación. La capsula articular de la rodilla es mucho inervada y transmite más estímulos dolorosos al cerebro. Así, la membrana sinovial se inflama y genera derrame articular, llevando al exceso de producción de líquido sinovial.

¿Quién tiene más predisposición a lesión?

Los atletas tienen más predisposición a lesión debido a las actividades de riesgo. Los jugadores de futbol lideran el ranking de las lesiones. Esas lesiones se dan de forma traumática. Las lesiones traumáticas ocurren clásicamente durante las fuerzas de torsión de la rodilla.

Personas con más de 50 años de edad también son predispuestas al aparecimiento de las lesiones debido a los procesos degenerativos de la articulación. El aumento de la edad lleva a lesiones generativas y a rupturas debido a traumas menores. Esa degeneración ocurre al largo del tiempo en todo el conjunto, pero el pronóstico es bajo debido al proceso degenerativo.

Tratamiento de la lesión

El tratamiento de la lesión de menisco dependerá de su gravedad. Dependerá de la localización, de la anchura, del tiempo de ocurrencia del trauma, de la edad y de la interacción con deportes del paciente.

La curación espontánea puede ocurrir, pero, es muy raro. Normalmente tarde entre 2 a 4 meses la recuperación.

En caso de lesión, lo importantes es:

  • Reposo de la articulación de la rodilla. Evitar los movimientos que causan o aumentan del dolor, utilizar soporte como muletas o rodilleras para firmar y garantizar más estabilidad de la articulación.
  • Utilizar la crioterapia por lo menos 3 días. En esa fase aguda de la lesión es indicado el uso de hielo con una bolsa o con una bolsa plástica con piedras de hielo. Hacer esa aplicación durante 20 minutos. Ponga una toalla en la rodilla para que el hielo no tenga contacto directo con la piel, así evitando quemaduras térmicas.
  • Elevar la rodilla, principalmente, cuando el paciente estuviere sentado o acostado. Es posible utilizar algunas almohadas o cojines para elevar el miembro y evitar el aumento de la hinchazón.
  • La rodillera ayuda en la reducción del edema, pues hace una ligera compresión en la articulación.
  • Busque un médico ortopedista para valorar y prescribir medicamentos. El uso del antiinflamatorio y de analgésicos mejoran muchos los síntomas.

Cuanto más vascularización tener el menisco mayor será el potencial de reparo. La porción periférica del menisco es más vascularizada. Así siendo, esa región tiene una fase de remodelación más rápida, cicatrizando más rápido.

El tratamiento podrá ser no quirúrgico (indicado a los pacientes ancianos), si en los cuidados básicos no tener una mejora significativa, puede ser indicado el procedimiento quirúrgico.

El procedimiento quirúrgico tiene dos opciones: la meniscectomia parcial (retirada de una parte del menisco), meniscectomia total (retirada de todo el menisco) o la sutura del menisco.

La cirugía menos invasiva es la artroscopia, es realizado 3 pequeños “agujeros” en la rodilla y es rápida la recuperación. La ventaja de la artroscopia es que son pocas las cicatrices, así facilita el trabajo de la fisioterapia y el paciente evoluciona bien con el tratamiento.

La mayoría de las personas pueden volver a su nivel normal de actividad en cerca de un mes después de la cirugía.

Pilates en la lesión de menisco

Es importante recordar que el instructor de Pilates debe siempre trabajar en conjunto con el médico para potencializar el tratamiento del paciente y minimizar los posibles riesgos.

Si el alumno no tiene un dolor muy intenso es posible realizar ejercicios de bajo impacto y que no hagan la hiperextensión de la rodilla. Es interesante en la fase inicial no optar por ejercicios de cadena cinética cerrada, la prioridad en esa fase son los ejercicios de cadena cinética abierta, pues así no ponemos el menisco en tensión.

El instructor tiene que siempre acompañar los síntomas del alumno. Si los síntomas del alumno aumentaren es importante encaminarlo a una nueva valoración médica del ortopedista. El trabajo en conjunto es siempre un arma infalible.

Sabemos que el método Pilates trabaja la junción entre el cuerpo y la miente. Durante la rehabilitación de la lesión de menisco, debemos seguir estos principios.

Debemos trabajar el fortalecimiento de las estructuras adyacente (músculos y tendones) y subyacente de la rodilla. Las articulaciones de la pelvis y de la cadera son muy importantes en la estabilización de la rodilla.

Kurosawa y Fukubayashi demostraron que la remoción del menisco disminuye la área de contacto femorotibial el 33% hasta 50%, resultando en el 200% hasta 300% del aumento de las cargas de contacto. Por lo tanto, el pilates en la lesión de menisco irá actuar en el fortalecimiento de los músculos flexores, extensores, abductores y aductores.

Tenemos que compensar la lesión con el condicionamiento de los músculos, pues son ellos que irán mantener la estabilidad de la rodilla. El objetivo es tener músculos fuertes alrededor de la rodilla para que tenemos estabilidad de la articulación.

Los ejercicios para la lesión de menisco

La mayoría de los paciente con lesión de menisco, sea en las lesiones mediales o laterales llegan hasta los estudios de Pilates con una debilidad de la musculatura del cuádriceps.

Aquí van algunas sugestiones de los ejercicios del Joseph Pilates, el idealizador del método cuyo lleva su nombre:

1) One Leg Up and Down

Ese ejercicio consiste en poner el paciente en decúbito dorsal, posicionando bien la columna, la pelvis y los miembros con el objetivo de minimizar el reclutamiento de la musculatura accesoria.

El terapeuta pide que el alumno inspire y cuando expire eleve una pierna, dejando la otra apoyada en el suelo.

Tengo como sugestión una serie de 10 repeticiones y después trabajar con la sustentación de la pierna (trabajo isométrico) durante 10 hasta 15 segundos.

Si necesario es posible repetir la secuencia. Es importante la ejecución bilateral. Si quisieres puedes utilizar una variación del movimiento, incluyendo un accesorio en las piernas, como por ejemplo con pesadillas en las piernas.

Ese ejercicio tiene un gran papel en el fortalecimiento del cuádriceps en la cadena cinética abierta.

2) Lying on your left side

Acostado de lado, con las caderas y las rodillas flexionadas, con el objetico de estabilizar la pelvis para que ella no se mueva durante la ejecución del ejercicio. Inspire antes de realizar el movimiento y expire el aire abriendo las piernas.

Los pies se quedarán siempre juntos, lo que irá se mover son las rodillas. Ese ejercicio irá fortalecer la musculatura del glúteo medio. Una de las acciones de ese músculo es hacer la estabilización de la pelvis, con la pelvis estabilizada distribuye mejor la descarga de peso en las rodillas.

Recordado que las funciones de los meniscos son la absorción del impacto, la lubrificación y la distribución de las fuerzas del peso corporal. Sin los meniscos el proceso de desgaste articular es más rápido y aumento el riesgo de artrosis precoces.

3) Side Kicks

El paciente en decúbito lateral, con la pierna de abajo doblada (facilita la estabilización de la pelvis) y la pierna de arriba extendida. Es importante verificar la posición de la columna y de los miembros superiores.

El movimiento es abducir la pierna de arriba (la que está extendida) y después bajarla. Aquí iremos fortalecer la banda iliotibial que será importante en la preservación y manutención de la rodilla.

Debemos también trabajar los estiramientos de los músculos alrededor de la rodilla (flexores, extensores, abductores y aductores).

4) Supine One Leg Hamstring Stretch

Ese ejercicio puede ser una buena opción para estirar los isquiotibiales.

El paciente posicionado en decúbito dorsal, con una pierna apoyada en el suelo y la otra en flexión, con la rodilla extendida. La pierna extendida será estirada con la ayuda de la banda elástica bien resistente.

Sustentar en esa posición por cerca de 60 segundos.

5) Stretchs Back en el Barrel

Ese ejercicio es utilizado para estirar el musculo cuádriceps y puede ser realizado en el límite del dolor del paciente.

Es necesario recordar que para utilizar ese ejercicio debemos comprobar que el alumno realizó una rehabilitación previa y no estamos en la fase inicial de la lesión. Pues, cuando hacemos ese movimiento realizado e aumento de la presión intraarticular y tensionamos aún más el menisco.

Con el alumno de pie, pedimos que mantenga el crecimiento axial y en apoyo unipodal, flexione la rodilla que no está en contacto con el Barrel, después solicitamos que él extienda la rodilla volviendo a la posición del principio.

Conclusión…

El pilates en la lesión de menisco es utilizado como un potente trabajo de rehabilitación y recuperación precoces del paciente lesionado. Debemos seguir los principios del Pilates y no olvidarnos que el fortalecimiento muscular será de manera global.

Otra función importante del menisco es en la propiocepción de la rodilla, pues los mecanoceptores están localizados en su inserción capsular.

Debemos estimular el feedback de eses receptores con ejercicios propioceptivos. La propiocepción debe ser aplicada en una fase más tardía de la rehabilitación, antes es necesario realizar con nuestros alumnos los ejercicios de fortalecimiento muscular.

Otra función del menisco, pero no menos importante es que él contribuye en la lubrificación del cartílago articular, así distribuyendo el líquido sinovial. Los ejercicios que proporcionan tracción de la rodilla ayudan y mucho en el aumento de la lubrificación articular.

Los músculos de la cadera, de la pelvis y de la columna tienen ligación y comunicación directa o indirecta con las rodillas.

Por lo tanto, merecen importancia durante las clases de Pilates. Trabaje mucho la movilización de la columna, de la pelvis y de la cadera. “Relajar” esas articulaciones es importante para la rodilla lesionada.

El importante es hacer un buen tratamiento y valorar la condición del paciente. Por ejemplo, si el paciente realizó o no el procedimiento quirúrgico. Necesitamos siempre restaurar la amplitud de movimiento para restablecer la capacidad de la rodilla extender totalmente.

Debemos saber sobre la patología y sobre las condiciones del paciente en el momento de elegir los ejercicios, y también en las orientaciones.

 

Referencias Bibliográficas  

 

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