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Guía Definitivo del Pilates en el Tratamiento de la Pubalgia

Antes de entender el funcionamiento del Pilates en el Tratamiento de la Pubalgia, precisamos entender qué es esta patología, cómo se desarrolla, y todos sus síntomas.

La Pubalgia consiste en una inflamación en la sínfisis púbica e inserciones musculares adyacentes.

La sínfisis púbica es una articulación relativamente inmóvil localizada en la región central delante de la pelvis, cerca de la inserción de los abdominales y de los músculos aductores del muslo.

Es una patología de origen mecánica, causada por déficit de estiramiento, falta de fuerza muscular en abdominales, acortamiento o por una diferencia de fuerza.

Para ayudarte a sacar tus dudas sobre esta patología, reunimos las principales informaciones sobre esta algia, desde las principales causas hasta cómo podrás identificarla y buscar orientaciones, como el tratamiento de la pubalgia.

¡Véalos!

¿Qué es Pubalgia?

La Pubalgia es una inflamación en la región del pubis, y frecuentemente acomete a corredores, jugadores de tenis y de fútbol.

Cuando un grupo muscular está mucho más fuerte que otro, la diferencia de fuerzas genera un desgaste local, pudiendo ocasionar una inflamación.

Origen de la Pubalgia

Existen dos orígenes para la Pubalgia, la Pubalgia Aguda o Traumática, y la Pubalgia Crónica.

Pubalgia Aguda (Traumática): se inicia debido a un evento único que genera una sobrecarga excesiva en la Sínfisis Púbica, haciendo que un lado de la Sínfisis se desplace en relación a la otra, magullando los tendones que se fijan en el pubis.

Pubalgia Crónica: es una lesión por esfuerzos repetitivos u “over use”. La mayor parte de los casos de Pubalgia tienen este origen. Hablaremos más sobre ella a continuación.

Clasificación

Grado I – Síntomas unilaterales, en el miembro inferior del chut.

Grado II – Síntomas bilaterales en los aductores

Grado III – Síntomas bilaterales en los aductores y también en el recto abdominal. Incapaz de practicar deportes.

Grado IV – Asociado a dolor en la columna lumbar. Actividades como defecar, estornudar y caminar provocan dolor.

Incidencia

Muy común en jugadores de fútbol, por la repetición de chutes y también en los deportes con cambios de dirección constante y contacto físico.

  • 80% de los casos, los pacientes refieren dolor en la región aductora
  • 40% refiere dolor alrededor de la sínfisis púbica
  • 30% también puede referir dolor en la región baja del abdomen
  • 12% sienten dolor en la pelvis
  • 8% en el escroto

Propensión a tener Pubalgia: ¿Hombres o Mujeres?

La única evidencia que los hombres tienen más propensión tal vez sea debido a la intensidad de los ejercicios realizados.

Y por el mayor número de hombres practicantes de fútbol y carreras de larga distancia. Los practicantes de estos dos deportes (fútbol y carrera de fondo) presentan una mayor incidencia para esta patología, y por esto la importancia del tratamiento de la pubalgia.

Pubalgia y Carrera

Las lesiones de la sínfisis púbica representan 0,5-7% de todas las lesiones en el deporte y afectan, sobretodo corredores de largas distancias. Las causas más comunes para la osteítis púbica (inflamación de la sínfisis púbica) son:

  • El desequilibrio de las fuerzas de los músculos que se insieren próximo a la sínfisis púbica, especialmente los aductores del muslo;
  • Disfunción de la articulación sacroiliaca (región posterior de la pelvis), provocando un aumento de la tensión en la sínfisis púbica;
  • La alteración de la superficie de entreno, generalmente se pasa en el sentido de la superficie más blanda para la más dura;
  • Los microtraumas repetitivos, resultantes del esfuerzo físico excesivo;
  • Fuerzas de cizallamiento aplicadas a la sínfisis púbica características de movimientos rápidos combinados con desvíos laterales, característicos de carreras en terrenos irregulares.

Estudios recientes revelan que el proceso inflamatorio está presente por relativamente poco tiempo siendo que si no es debidamente acompañada, rápidamente esta lesión se transforma en un proceso crónico, con alteración de las estructuras musculoesqueléticas adyacentes a la articulación.

Por eso se torna aún más importante el tratamiento de la pubalgia.

Factores de Riesgo para Pubalgia

Los atletas son frecuentemente sometidos a un gran número de partidos y entrenos, sin haber muchas veces un tiempo necesario para el reposo o para un programa adecuado de estiramientos, lo que predispone el surgimiento de una lesión.

La falta o la ejecución inadecuada de estiramiento de la musculatura aductora del muslo sumándose al exceso de ejercicios abdominales que los atletas realizan, pueden causar desequilibrio muscular en la sínfisis púbica y, consecuentemente, pubalgia.

Por otro lado, existen factores de riesgo que son intrínsecos a cada persona como, por ejemplo, anomalías congénitas o adquiridas de la pared abdominal.

Sobre todo en sus localizaciones más inferiores, tal como la anomalía del canal inguinal o las desigualdades en la longitud de los miembros inferiores que son muy frecuentes, aunque no se noten y que generan inestabilidad pélvica.

La calidad del suelo y del calzado usado (suelos duros y uso de calzado con poca absorción de impacto) puede igualmente contribuir para el desarrollo de la patología siendo importante el tratamiento de la pubalgia.

Signos y Síntomas

Generalmente los síntomas son unilaterales, pero también pueden presentarse bilateralmente. El inicio es traumático o lento y los síntomas crecen gradualmente.

La Pubalgia puede ser del tipo aguda (traumática) o crónica. En todos los casos el reposo es siempre recomendado. El proceso inflamatorio está presente por poco tiempo, pero la lesión puede transformarse rápidamente en un proceso crónico si no se hace el tratamiento.

La pubalgia aguda se torna crónica generalmente porque los pacientes no se abstienen de la actividad física. Esta condición puede durar meses o años y puede ocasionar el abandono de la práctica deportiva.

El padrón y la característica del dolor también son informaciones importantes. El dolor es en quemazón, irradiada para la región medial del muslo, que empeora luego de la actividad física e interfiere en el rendimiento sexual.

Los movimientos que pueden desencadenar la pubalgia son:

¿Solamente Ejercicios Físicos causan dolor? ¿Hay otras patologías que pueden resultar en estos síntomas?

Hay una infinidad de posibilidades que pueden resultar en dolor en esta región y que muchas veces se confunden con la patología.

Por esto la necesidad de un diagnóstico diferencial y el tratamiento de la pubalgia.

  1. Hernia Inguinal
  2. Distensión Abdominal o en los Aductores
  3. Lumbalgias
  4. Infecciones Urinarias
  5. Prostatitis
  6. Otras

Gestación y Pubalgia

La Relaxina es una hormona liberada por el cuerpo durante la gestación para que las articulaciones se queden más laxas y el bebé pueda acomodarse en la pelvis y facilitar el nacimiento.

Por esto muchas gestantes se quedan “elásticas”…pero, se debe tomar algunos cuidados en relación a esta “falsa elasticidad”.

Volviendo al pubis…es muy normal que las gestantes relaten dolor en esta región durante en segundo y tercer trimestre. Ella aparece generalmente en gestantes que tienen un desequilibrio de la musculatura pélvica, acortamiento de la musculatura de miembros inferiores y/o que ejerzan actividades que sobrecarguen esta región.

Movimientos en “tijeras”, que necesiten de sobrecarga en uno de los miembros (ejemplo: subir escaleras, chutar una pelota) o movimientos que hagan tracción de esta articulación, como abrir las piernas, son factores que aumentar las probabilidades de desarrollar la pubalgia.

La pubalgia puede causar mucho dolor y limitación a la gestante y, por lo tanto ahí van algunos consejos de prevención y, para quien ya presenta el cuadro, van algunos consejos de cómo no empeorarlo.

Durante la gestación es difícil contener este desequilibrio, visto que la tendencia es que a lo largo de la gravidez, las articulaciones se tornen cada vez más inestables, pero es posible amenizar estos síntomas.

¿Cómo controlar la Pubalgia durante la Gestación?

  1. Evite esfuerzos con desequilibrio pélvico (eso es, que pongan el peso o la fuerza en uno de los miembros inferiores)
  2. Evite movimientos bruscos de la pelvis (rotación, apertura)
  3. Si estaba sedentaria antes de la gestación, busque actividades leves para prepararse para el parto. Actividades específicas para gestantes generalmente respetan el proceso fisiológico que ocurre en este momento
  4. Controle el peso

Si ya sientes dolor…

  1. Primer consejo y el PRINCIPAL es buscar un fisioterapeuta, que sabrá evaluar y orientar el mejor tratamiento
  2. Si tienes mucho dolor, póngase una bolsa de hielo en el sitio por 15 minutos diariamente
  3. Continúe evitando los movimientos citados anteriormente
  4. No hagas cualquier ejercicio sin recomendación del fisioterapeuta, pues esto puede empeorar el cuadro

Diagnóstico de la Pubalgia

Una buena evaluación, incluyendo una historia clínica, examen de cadera, pelvis, lumbar y sacroiliaca son necesarias para ayudar al diagnóstico de una pubalgia.

Una radiografía podrá confirmar el diagnóstico, demostrando una sínfisis púbica irregular, con signos de espesamiento del hueso e inflamación.

El cuadro puede empeorar con esfuerzo continuado o con vicios posturales, pudiendo sentirla incluso al subir las escaleras.

Tratamiento

El tratamiento de la pubalgia con la fisioterapia, en la fase inicial, consiste en controlar los signos inflamatorios, a través de:

Descanso

Es el concepto clave de toda la recuperación. Es fundamental que repose de todas las actividades que provocan dolor.

Si dormir de lado, se debe poner una almohada entre las piernas.

Reposo no significa parar, por el contrario, si correr causa dolor, mantenga el entreno, pero apenas a caminar, y si aun así siente dolor, disminuya el tiempo que camine.

Hielo

Aplique una compresa de hielo en el área lesionada, poniendo una toalla fina entre el hielo y la piel.

Use el hielo por 15 minutos y luego espere por lo menos 45 minutos antes de aplicarlo otra vez.

Medicamento

Analgésicos y antiinflamatorios no esteroides podrán ser recetados por el médico para controlar el proceso inflamatorio y aliviar los dolores.

Pasada la fase inflamatoria (2-3 días) su fisioterapeuta podrá recurrir a las siguientes técnicas para restaurar el funcionamiento normal de la articulación:

  • Estiramiento de los músculos inseridos cerca de la sínfisis púbica, particularmente de los aductores del muslo. Se deben realizar progresivamente y sin provocar dolor;
  • Movilizaciones articulares de la cadera para ganar amplitud de rotación;
  • Manipulaciones articulares de la sacroiliaca y sínfisis púbica se deben realizar apenas por fisioterapeutas más experimentados.

El fisioterapeuta podrá aplicar ultrasonidos en la región de la sínfisis púbica y cerca de la inserción de los músculos aductores para reducir el dolor y controlar el proceso inflamatorio.

Se debe utilizar apenas en atletas en que la fase de crecimiento ya se haya finalizado.

Plan de ejercicios terapéuticos para realizar en el domicilio que incluya movimientos de rotación de pelvis, y movilización de la columna lumbar y caderas.

Así que los síntomas permitan, fortalecimiento de los músculos insertados cerca de la sínfisis púbica, particularmente de los aductores del muslo. Se deben realizar progresivamente y sin provocar dolor.

Un calentamiento con técnicas de facilitación neuromuscular propioceptiva podrá mejorar las propiedades del tejido muscular. La aplicación de calor antes de los ejercicios para aumentar el riego sanguíneo y de hielo al final para prevenir signos inflamatorios.

Signos de Mejora y Empeoramiento de la Pubalgia

Después del inicio del tratamiento de la pubalgia, los signos de mejoría pueden tardar hasta 30 días para surgir, incluyendo:

  • Mayor Facilidad de Movilidad de la Pierna de la Región Acometida
  • Disminución del Hinchazón en la Zona de la Ingle, y Más
  • Reducción del Dolor

En el caso de atletas cuya pubalgia ha surgido como resultado de una lesión grave pueden surgir signos de empeoramiento, que incluyen aumento del hinchazón y del dolor, y aún, mayor dificultad en realizar pequeños movimientos con la pierna o incluso de caminar.

Fisioterapia

Pero ¿cómo hacer el tratamiento de la pubalgia?

Bueno, esto puede hacerse de dos maneras:

  • A través del tratamiento fisioterapéutico, y a través de técnicas cómo la osteopatía promoviendo el realineamiento de los huesos del pubis, normalizando los iliacos, la columna lumbar y la extremidad inferior;
  • A través de técnicas de cadenas musculares, kinesioterapia y electroterapia promoviendo el reequilibrio muscular y el alivio del dolor.

En la fase inicial, el trabajo de la Fisioterapia en el tratamiento de la pubalgia consiste en controlar los signos de inflamación. Pasado este período, los ejercicios se aplican para restaurar el funcionamiento normal de la articulación y el equilibrio muscular.

Los músculos abdominales se entrenan a quedarse contraídos durante toda la práctica de cualquier actividad física. La terapéutica en las lesiones del pubis puede ser dividida en tres fases generales:

  1. Fase Aguda o Fase Inicial
  2. Fase de Rehabilitación – Entrenamiento Aeróbico, Fortalecimiento de los Grupos Musculares y Flexibilidad
  3. Fase de Retorno al Deporte – Propiocepción Específica y Dependiendo de la Evolución Retorno Total

Primero se inicia un tratamiento conservador basado en interrumpir la actividad deportiva, y la implantación de un plan de rehabilitación fisiokinesiológica.

Pilates en el Tratamiento de la Pubalgia

Dentro de los principios del Pilates, sabemos que los brazos no hacen parte de la caja torácica, pero sus movimientos pueden influenciar en nuestro alineamiento.

Con la pelvis no es diferente: a pesar de que las piernas no hagan parte de ella, los movimientos de los miembros inferiores influencian en nuestro alineamiento. Siendo así el programa de ejercicios para quien sufre con Pubalgia será modificado.

El objetivo es conseguir recuperar la calidad del estiramiento de los músculos y reforzar sus tendones y puntos de inserción.

Podemos usar el Pilates como un aliado en el tratamiento de la pubalgia. El objetivo es conseguir recuperar la calidad del estiramiento de los músculos y reforzar sus tendones y puntos de inserción.

En las sesiones de Pilates vamos buscar trabajar con:

  • Estiramiento de los músculos isquiotibiales, recto femoral, íleopsoas, aductores, rotadores externos de cadera y cuadrado lumbar;
  • Fortalecimiento de los miembros inferiores;
  • Fortalecimiento de los paravertebrales;
  • Fortalecimiento del recto abdominal, trasverso del abdomen y oblicuos;
  • Normalización de las disfunciones iliacas;
  • Optimización de la propiocepción y los entrenos de los gestos deportivos.

Biomecánica

Biomecanicamente, la pelvis tiene tres alineamientos:

  1. Anteriorización/Posteriorización
  2. Rotación Horario/Anti-Horario
  3. Inclinación Lado Derecho/Izquierdo

Por esto la preocupación de instructores en encontrar el mejor posicionamiento para el cliente, sea en alineamiento neutral, o con una leve inclinación posterior de la pelvis más conocida como imprint.

Atención con el Paciente con Pubalgia

  • Evite el uso excesivo de aductores o flexores de cadera.
  • Considere posiciones invertidas, donde el cliente tenga que estabilizar la posición a través de la acción muscular de los músculos profundos de la pelvis, por mucho tiempo.
  • Opte por ejercicios abdominales en cadena cinética cerrada
  • Siempre que posible verifique si tu paciente se siente confortable
  • Obsérvale siempre de varios ángulos, preocupándose con el posicionamiento ideal.

Ejercicios de Pilates para el Tratamiento de la Pubalgia

Bent Knee Fallout (Rodilla Doblada al Lado)

Ejercicio que moviliza, fortalece y estira músculos de la región de la cadera, además de fortalecer el músculo trasverso del abdomen para estabilizar el movimiento.

Belly Dance (Danza del Vientre en la Pelota)

Movilización de la cadera y lumbar sentado encima de la Pelota y los pies en el suelo. Este ejercicio estira y fortalece músculos del abdomen y lumbares, los músculos de la cadera actúan como estabilizadores.

The Bridge (Puente)

Fortalece músculos posteriores de cadera, músculos inferiores y abdomen.

Horse Back (caballo en el Barrel)

Ejercicio que fortalece principalmente aductores, pero en este caso el ejercicio se debe adaptar, hacerlo menos intenso. Solamente presionar el Barrel con las piernas y succionar el suelo pélvico para adentro. Sin la extensión de rodillas y cadera.

Tratamiento Quirúrgico

Así como en otras lesiones, el sentido común debe prevalecer en el tratamiento de la pubalgia.

En atletas profesionales o adolescentes que pretenden profesionalizarse en los deportes, el alejamiento prolongado del deporte puede comprometer el rendimiento y, consecuentemente, su carrera.

Por este motivo, fallando el tratamiento conservador, se debe optar por el tratamiento quirúrgico.

La cirugía envuelve, básicamente la tenotomía (liberación del tendón) de los tendones aductores y del recto abdominal en su inserción común en el pubis, con el paciente posicionado en mesa de tracción, seguida de curetaje (“raspado”) y perforación del tubérculo púbico a fin de estimular la migración de células-tronco para la revitalización del área de la lesión.

Todo esto a través de la incisión ayudada por un urólogo a fin de evitarse la lesión de la uretra, vejiga y demás estructuras del aparato genitourinario.

En el periodo postoperatorio, la rehabilitación debe ser iniciada lo más rápido posible, inicialmente enfocando el tratamiento del hematoma y, posteriormente, en el fortalecimiento, propiocepción y entreno de pilometría direccionando al deporte bajo la supervisión del equipo multidisciplinario.

Prevención

El mejor tratamiento de la pubalgia es la prevención.

Un aspecto importante para la prevención está en la postura, siendo este término empleado como el equilibrio entre la musculatura, tendones, ligamentos y huesos, sosteniendo y protegiendo el cuerpo contra lesiones y deformidades.

El equilibrio muscular es importantísimo para el buen desarrollo del tratamiento. Este equilibrio no se puede conseguir solamente con el tratamiento de hipertrofia muscular, y sin reequilibrio propioceptivo y postural.

Hacen parte de buenas opciones de tratamiento, los métodos oriundos de las cadenas musculofasciales como el RPG, Rolfing, GDS, Osteopatía, Isostretching y otras. Además, la debilidad muscular y la postura inadecuada pueden mejorarse y corregirse.

Los ejercicios balanceados son necesarios para limitar o disminuir este desequilibrio. Estos ejercicios de tratamiento de la pubalgia también contribuyen para disminuir la disfunción motora y ayudan a prevenir lesiones y también normalizan los movimientos.

Entre las medidas preventivas se incluye un aumento en los ejercicios de coordinación al final del calentamiento y práctica con la pelota, entrenamiento especial de fuerza y resistencia del grupo muscular a ser forzado y un aumento en los ejercicios de relajamiento y estiramiento activo con un fortalecimiento para los grupos musculares diagonal y recto.

¿Cómo evitar una nueva Pubalgia?

Para evitar que el dolor vuelva después del tratamiento para pubalgia se debe realizar el fortalecimiento y estiramiento de los músculos afectados.

Fortalecer los músculos de la parte interna de las piernas es muy importante, ya que una de las posibles causas de la pubalgia es el aumento de la fuerza en los músculos laterales, que son muy solicitados en el chut a la pelota en el fútbol, por ejemplo.

Conclusión…

La pubalgia es una patología que afecta a los atletas desde hace mucho tiempo.

Con el aumento de los esfuerzos exigidos a los atletas esto se ha intensificado debido al calendario deportivo. También porque muchos profesionales no saben cómo diagnosticarla precozmente no siendo posible la realización de un tratamiento rápido antes que la patología se instale.

Debemos cada vez más resaltar la necesidad de estudios en esta patología, enfocando incluso factores aún no estudiados como: las condiciones del césped, tipos de tratamiento, calzados adecuados y preparación física del atleta.

Con esto podemos concluir que aumentando la flexibilidad del atleta y consecuentemente su rendimiento en la práctica deportiva, previniendo así el surgimiento de la lesión.

Para aplicar un tratamiento de la patología para prevención se utilizan técnicas de estiramiento y fortalecimiento, antes y después de los entrenos para poder propiciar un buen equilibrio entre las cadenas musculares y ofrecer un calentamiento eficiente.

Esto prevendrá los desequilibrios y retracciones que generarán un buen equilibrio entre la musculatura afectada con los movimientos de la pelvis y cadera, minimizando los casos de pubalgia en el deporte.

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