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Portadores de Parkinson – Guía Completo sobre Prescripción de Actividad Física

En este artículo vas a saber todo, ¡desde prescripción de actividad física hasta excelentes ejercicios de Pilates que pueden ser realizados en Portadores de Parkinson!

La enfermedad de Parkinson (EP) es considerada predominantemente una enfermedad motora, clasificada como neurodegenerativa, crónica y extrapiramidal. Común entre mayores, acometiendo más hombres que mujeres. (NASCIMENTO & ALBUQUERQUE, 2015) (LINS et al., 2016).

De esta forma, debido a la transición demográfica, se estima el doble de número de casos de Parkinson en 2030, lo que corresponderá a 12 millones en el mundo.

En este contexto, países en desarrollo como Brasil precisan planear métodos asequibles y eficaces de control de la enfermedad, visando la calidad de vida, que está comprometida debido a los signos y síntomas.

El control de la enfermedad se hace por medio del tratamiento farmacológico, no farmacológico y/o quirúrgico, siendo el abordaje multidisciplinar sugerido como mejor alternativa. (LINS et al., 2016).

La enfermedad afecta los movimientos voluntarios y automáticos de los portadores de Parkinson, debido a la disfunción de los ganglios de base. El síndrome bioquímico central de la patología resulta de la reducción de los neurotransmisores en el ganglio basal, cuando generalmente ocurre a la pérdida de dopamina en el Estriado.

A causa de esta disfunción es la muerte de las células productoras de dopamina en la parte compacta de la sustancia negra y las células productoras de acetilcolina en el núcleo pedunculopontino. (NASCIMENTO & ALBUQUERQUE, 2015).

Varios factores pueden desencadenar agentes para la enfermedad, tales como:

  • Genética
  • Aterosclerosis
  • Acúmulo Excesivo de Radicales Libres de Oxigeno
  • Infecciones Virales
  • Traumatismo Craneano
  • Uso de Medicamentos Antipsicóticos
  • Factores Ambientales

La incapacidad es producida por la sintomatología característica de la enfermedad, a saber:

  • Bradiquinesia
  • Hipertonía Plástica (con signo positivo para roda dentada)
  • Temblor de Reposo
  • Inestabilidad Postural
  • Déficit en la Realización de las Actividades de Vida Diaria
  • Falta de Expresión Facial
  • Dificultad de Deglución
  • Disartria
  • Marcha a Pasos Cortos
  • Disturbio de Equilibrio
  • Y un Importante Congelamiento Motor (freezing)

Otros signos implican la incapacidad de iniciar espontáneamente actividades funcionales, habla monótona y micrografía.

Además de estos, pacientes portadores de Parkinson pueden presentar síntomas no motores como disfunciones olfativas, gustativas, disturbios del sueño, cognición y disfunción pulmonar. (NASCIMENTO & ALBUQUERQUE, 2015)(MULLER et al., 2016).

Principales Signos y Síntomas de Portadores de ParkinsonPortadores-de-Parkinson-1

La Bradiquinesia es más comúnmente definida como la lentitud de movimiento voluntario, pero también está asociada a respuestas posturales lentas y débiles a las perturbaciones y a los ajustes posturales anticipatorios. (KING & HORAK, 2009).

La reducción de la fuerza muscular en portadores de Parkinson tiene sido atribuida principalmente a la reducción de la movilidad cortical para los músculos, porque la contracción voluntaria, pero no la respuesta muscular a la estimulación nerviosa, es débil en éstos.

Años de Bradiquinesia decurrentes de control muscular anormal controlado centralmente (cortical) y padrones anormales e ineficientes de reclutamiento muscular limitan la movilidad funcional y eventualmente puede resultar en debilidad muscular focal. (KING & HORAK, 2009).

Portadores de Parkinson pueden presentar dificultades en realizar tareas motoras que exigen habilidad manual y llevar más tiempo para realizar sus actividades de vida diaria. Además, pueden presentar dificultades en ducharse, vestirse, alimentarse y hacer su higiene personal.

Siendo así, el nivel de desempeño en las actividades de vida diaria es uno de los factores más importantes a ser mantenidos para tener una vida independiente y con calidad de vida. Así, la evaluación regular y el mantenimiento del nivel de desempeño en las actividades de vida diaria es crucial.

Generalmente, pacientes portadores de Parkinson presentan 62% más caídas que pacientes con otras enfermedades neurológicas. Las caídas están relacionadas con múltiples factores, incluyendo disfunción postural, cognitiva y marcha.

El control postural y la disfunción de la marcha puede ocurrir en periodos iniciales del Parkinson y se caracterizan por la inestabilidad postural, reducido balance de brazos, menor longitud de paso y pérdida de disociación de movimiento de los brazos y tronco durante el paso. (SONG et al., 2017).

La interacción entre el sistema motor, sensorial y cognitivo es muy importante para los pacientes portadores de Parkinson.

La enfermedad puede perturbar todos estos síntomas, y consecuentemente, aumentar los riesgos de caídas.

La inestabilidad postural es una manifestación motora de múltiples causas y disminuye la calidad de vida de los pacientes con Parkinson.

Christofolett et al., investigaron cuales factores son importantes predictores de disturbio de la marcha y reducción de la movilidad y notaron que el mayor predictor de incapacidad fue el mal equilibrio postural. (SONG et al., 2017).

Además, el congelamiento de la marcha es uno de los síntomas más incapacitantes y generalmente está presente en la fase más avanzada de la enfermedad. Comúnmente descrito por pacientes con Parkinson como si sus pies fuesen “pegados al suelo”, resultando en pérdida de equilibrio postural causando frecuentemente caídas.

Parkinson

Además de las complicaciones motoras decurrentes del congelamiento de la marcha, también puede llevar a complicaciones no-motoras, incluyendo aislamiento social, depresión y ansiedad. (LEWY et al., 2017).

En relación al sistema respiratorio, la disfunción pulmonar es empeorada por la rigidez progresiva de la pared torácica, con limitaciones de flexibilidad, comprometimiento de vías aéreas y debilidad muscular, generando dificultades incluso en el habla y en la deglución.

Las alteraciones posturales también influencian en la limitación de la capacidad respiratoria del paciente, resultando en el aumento en la resistencia al flujo aéreo y en la disminución de la complacencia pulmonar. (MULLER et al., 2016).

Entretanto, a pesar de las alteraciones neurofisiopatológicas ya estén bien elucidadas en la EP, todavía hay dudas sobre el padrón pulmonar del paciente ser predominantemente obstructiva o restrictiva.

En la investigación de MULLER et al., 2016 encontraron que portadores de Parkinson que realizaron asistencia fisioterapéutica presentaron resultados notorios de función pulmonar en relación a participantes sedentarios (con y sin EP).

Por lo tanto, concluyeron que la inactividad física asociada a la EP puede estar vinculada al surgimiento de disturbios ventilatorios obstructivos, potencializado por el empeoramiento clínico del paciente.

Otro síntoma importante, es la rigidez que es caracterizado por una mayor resistencia al movimiento pasivo a lo largo de toda amplitud de movimiento, tanto en grupos de músculos agonistas cuanto en antagonistas. Los resultados funcionales de la rigidez, en general, incluyen una postura flexionada, falta de rotación de tronco y reducción de la amplitud articular durante los cambios de postura y marcha. (KING & HORAK, 2009).

Estudios de electromiografía demostraron que las personas portadoras de Parkinson tienen alta actividad tónica basal, especialmente en los flexores y co-contracción de los músculos durante el movimiento, especialmente en los músculos axiales.

Además, la activación del músculo antagonista es mayor y más precoz, resultando en la coactivación de grupos musculares durante las respuestas posturales automáticas. (KING & HORAK, 2009).

La rigidez axial resulta en la pérdida de flexibilidad vertebral, pelvis/cintura escapular y flexibilidad femoral/pélvica y amplitud de movimiento que acompaña las actividades posturales y locomotoras eficientes.

WRIGHT et al., 2007 descubrieron que la rigidez en el cuello, tronco y cadera de sujetos en pie eran de 3 a 5 veces mayor en individuos portadores de Parkinson que en individuos del grupo control con la misma edad al medir la resistencia a la torsión al movimiento pasivo a lo largo del eje longitudinal durante los movimientos de torsión.

La mediación con Levodopa no ha mejoró su rigidez axial. El tono axial elevado (resistencia al estiramiento, dependiente de la velocidad) en pacientes portadores de Parkinson contribuye para sus movimientos característicos de tronco “en bloque”, lo que dificulta la realización de actividades como girarse en la cama o girar el cuerpo mientras camina.

Revisión de Estudios Clínicos y MetanálisisDoença-de-Parkinson-6

Ambas investigaciones de revisiones y ensayos clínicos sugieren que ejercicios de alta intensidad pueden ser importantes en la neuroplasticidad en situaciones de injuria cerebral, incluyendo el ganglio basal.

Actividad dependiente de neuroplasticidad es definida como alteraciones en el SNC en respuesta a actividad física que incluye procesos de neurogénesis, sinaptogénesis y adaptaciones moleculares.

En la investigación de GORDON et al., 2009, treinta pacientes con EP en período inicial y dos en periodos 1 y 2 de la enfermedad fueron incluidos y fueron divididos en tres grupos:

Grupo de Alta Intensidad

  • Usaron Entreno en la Cinta de Correr
  • Intensidad del Individuo > que 3.0 METs, llegando hasta a 13.3 METs
  • 24 Sesiones
  • Duración de 45 Minutos
  • Duración de 8 Semanas
  • Les Permitía Descansar

Grupo de Baja Intensidad

  • Fisioterapia Tradicional con ejercicios de estiramientos activos, pasivos, actividades de equilibrio, marcha, entreno de resistencia y actividades funcionales y transferencias.
  • 24 sesiones
  • Duración de 45 minutos
  • < 3 METs en cada sesión

Grupo Intensidad Zero

  • 6 horas/clase de orientaciones sobre la enfermedad
  • Duración de 8 semanas

En todos los grupos hubo mejora en alguna medida de performance de marcha.

Pero el grupo de Alta Intensidad mostró consistente mejora en más parámetros de marcha, cómo, aumento de rapidez de la marcha, longitud de paso, excursión de la articulación del tobillo y cadera durante la marcha más rápida y distribución de peso durante el sentarse y levantarse.

Además de mejores resultados de duración de periodo de silencio cortical (CSP), sugiriendo que ejercicios de alta intensidad pueden inducir la neuroplasticidad dependiente de actividades de los cambios de excitabilidad corticomotora en relación a los grupos de Baja y Zero Intensidad. (GORDON et al., 2009)

Investigaciones con ratas parkinsonianas sugirieron que el ejercicio crónico puede ayudar a revertir los déficits motores en animales, alterando la función cerebral. (KING & HORAK, 2009)

Específicamente, las ratas que corrieron en una cinta de correr mostraron la preservación de cuerpos celulares dopaminérgicos y terminales asociados con una mejor distancia y velocidad de ejecución, indicando un efecto neuroprotector de ejercicio.

Por otro lado, el no uso de un miembro inducido por contención en ratas parkinsonianas aumentó los déficits motores, bien como la pérdida de terminales dopaminérgicos. El ejercicio aeróbico, así como el entreno en la cinta de correr y programas de caminatas, fueron testados en individuos portadores de Parkinson y demostró mejora de los parámetros de la marcha, calidad de vida y eficacia del levodopa. (KING & HORAK, 2009)

Entretanto, no está claro si el entrenamiento aeróbico, por sí solo, es el mejor abordaje para mejorar la movilidad de modo general, pues se cree que depende del equilibrio dinámico, de doble tarea, cambios rápidos en la dirección de movimiento y otras habilidades sensoriomotoras que son afectadas por la EP.

Otras Investigaciones ClínicasPortadores-de-Parkinson-3

En la investigación de BHERER et al., 2016, en el grupo experimental con 19 individuos con Parkinson y 20 controles sanos, realizaron un programa de entrenamiento de bicicleta estática (3X por semana por 12 semanas).

Se inició con 20 minutos hasta 40 minutos basado en la potencia aeróbica máxima, Verificaron que hubo aumento en la actividad funcional en el hipocampo, estriado y cerebelo, así como en el estriado de los individuos sanos.

Entretanto, el entreno de ejercicios produjo cambios funcionales en el aprendizaje motor relacionado con las estructuras cerebrales que están ligadas con la mejora del performance comportamental observada en la EP.

Adicionalmente, en la investigación de BARBIRATO et al., 2015, 22 pacientes fueron reclutados y randomizados en tres grupos, 2 veces por semana durante 12 semanas.

  1. EA (Entreno Aeróbico – 70% de la FCM)
  2. EF (Entreno de Fuerza – 80% de 1 RM)
  3. Fisioterapia

Los síntomas motores en los grupos de pacientes  EF y EA mejoraron 27,5% y 35% respectivamente, en contraste al grupo de fisioterapia el cual mostró 2,9% de mejora. Además, la capacidad funcional de los 3 grupos mejoró después de la intervención.

En particular, el entreno de resistencia se ha utilizado para mejorar fuerza y algunas medidas de función física y movilidad en pacientes portadores de Parkinson.

Entretanto, demuestra que el aumento de fuerza muscular en respuesta al entreno resistido es acompañado por el mecanismo de adaptación celular como la hipertrofia de la miofibra en personas con Enfermedad de Parkinson. (BARBIRATO et al., 2015)

El entreno resistido puede también tener un efecto neuroprotector y desacelerar la progresión de la enfermedad. La investigación de ROEDER et al., 2015 sugiere que el entreno de fuerza es efectivo en la mejora de la fuerza muscular en pacientes con Parkinson comparado con los individuos sin ejercicio.

Resultados indican que una intervención que combine entreno resistido con otras formas de ejercicio puede ser más eficiente, hasta que mejores evidencias sean evaluadas.

Los profesionales de la salud actualmente son aconsejados a añadir el entreno de fuerza de moderada a alta intensidad en el entreno de ejercicios que combine diferentes modalidades de ejercicios (ejercicios aeróbicos y resistidos) y designados progresivamente de medio a largo plazo. (ROEDER et al., 2015)

Según EARHART et al., 2008, el ejercicio resistido tiene sido propuesto como una potencial intervención terapéutica para atenuar algunos de los signos y síntomas de la EP, aunque se hayan hecho muy pocos triajes controlados.

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Futuras intervenciones clínicas deben considerar el entreno resistido con particular énfasis en las adaptaciones musculoesqueléticas y neurales.

Adicionalmente, RAMAZZINA et al., 2017, en su revisión sistemática encontraron que diferentes tipos de entreno de fuerza contra una resistencia externa (cicloergómetro, maquinas con pesas, bandas elásticas e hidroterapia) mejora los diferentes síntomas de los portadores de Parkinson.

En la mayoría de las investigaciones, los resultados fueron positivos y el entreno de fuerza parece ser la actividad física adecuada para mejorar ambos, los parámetros físicos y los parámetros de calidad de vida.

Asimismo, el efecto del entreno de fuerza para el equilibrio es incierto porque los resultados son conflictivos y también hay evidencia limitada de mejora en los eventos de congelamiento. Además, el efecto sobre el número de caídas no está claro.

Actualmente, existen muchos programas de ejercicios no testados disponibles para portadores de Parkinson, bien como varias investigaciones controladas randomizadas que testan ejercicios específicos, como entreno de fuerza (capacidad de generar fuerza) o entreno de marcha.

Según SCHENKMAN et al., 1998, mostraron que el ejercicio físico puede aumentar la flexibilidad de tronco en personas con esta enfermedad.

Proponen un programa de ejercicios de agilidad que incluye movimientos que minimizan la co-contracción muscular agonista-antagonista (o sea, movimientos recíprocos), promueven la rotación axial, estiran los músculos flexores y fortalecen los músculos extensores para estimular una postura erecta.

La Rigidez puede potencialmente ser tratada con el Pilates, pues los ejercicios de su repertorio pueden ser destinados a aumentar la movilidad de la columna vertebral y estirar los grupos musculares flexores.

Como relatado anteriormente, la bradiquinesia es debido a la insuficiencia de la unidad nerviosa central, siendo así, la rehabilitación puede reducir la bradiquinesia y debe centrarse en enseñar a los pacientes a aumentaren la velocidad, la amplitud y la estimulación temporal de sus movimientos. (KING & HORAK, 2009)

Estos ejercicios pueden promover control de transferencias de peso y ajustes posturales en la anticipación de movimientos voluntarios tales como los movimientos rápidos, como por ejemplo en el boxeo. Últimamente, esta modalidad deportiva viene atrayendo muchos adeptos por los beneficios causados en esta población, en especial (KING & HORAK, 2009)

Entretanto, para ayudar las personas en los periodos iniciales de la Enfermedad de Parkinson a reducir sus probabilidades de ser afectadas por el congelamiento, los ejercicios de agilidad deben ser realizados en ambientes donde generalmente ocurre el congelamiento.

Los ejercicios que implican pisar alto, saltar o dar grandes pasos en diferentes direcciones a través de entradas y sobre y en torno de obstáculos, podrían reducir los brotes de congelamiento.

Individuos portadores de Parkinson pueden realizar estos ejercicios donde fueren montados obstáculos que exigen un rápido cambio, incluso cogiendo objetos mientras camina y cambiando rápidamente las direcciones y posiciones del pie.

Una vez que la persona realiza con éxito los ejercicios de agilidad en una pista de obstáculos, progresiones más avanzadas pueden ser introducidas, como ejecutar tareas cognitivas dobles, manteniendo la forma y velocidad en tareas de agilidad. (KING & HORAK, 2009)

Método Pilates para Paciente con la Enfermedad de ParkinsonPortadores-de-Parkinson-6

El método Pilates es fundamentado en preceptos anatómicos, fisiológicos y biomecánicos. Posee seis principios básicos que deben ser respetados para su correcta aplicación, que son la respiración, la concentración, el control, el centro de fuerza, la precisión y el movimiento fluido. (LIMA et al., 2009)

La práctica del Pilates surge como una nueva tendencia en la realización de ejercicios físicos, implicando un abordaje más holístico y de valorización de la interacción entre la mente y el cuerpo, en búsqueda de una mayor consciencia corporal y de una postura más equilibrada.

Además de la contribuir para la forma física, en los últimos años, el Pilates se tornó un método popular en la rehabilitación.

Por todo su conjunto, el Pilates es utilizado por fisioterapeutas como ayuda al tratamiento fisioterapéutico, en las más diversas patologías traumatológicas, reumatológicas y respiratorias.

El método presenta muchas variaciones de ejercicios y puede ser realizado por personas que buscan alguna actividad física, por individuos que presentan alguna patología en que la rehabilitación es necesaria, como desórdenes neurológicos, dolores crónicos, problemas traumatológicos y disturbios de la columna vertebral.

Según ALMEIDA & FERRAZ, 2009 informaron que existen pocas investigaciones disponibles que evalúan la aplicación del método Pilates en la enfermedad de Parkinson, Hay indicación de que pueda amenizar los síntomas de la enfermedad consecuente a la atrofia y a la degeneración de los núcleos de base.

Para PIRES & SÁ, 2005, relataron que con el Pilates, el portador de EP sería beneficiado con el trabajo respiratorio objetivando la expansibilidad torácica.

Estos ejercicios son necesarios porque el paciente tiende a adoptar una postura de protracción, disminuyendo el espacio necesario para la expansión pulmonar durante la respiración, llevándole a tener una respiración cada vez más perjudicada y difícil.

Por intermedio de los ejercicios respiratorios (inspiración profunda y expiración forzada), uno de los principios básicos del método, es esperado que se observe reducción de la rigidez diafragmática presente en la EP, mejorando la eficacia respiratoria.

Movimientos de costillas que casi son imperceptibles pueden tornarse más visibles en el trascurso del trabajo, caracterizando mejora en la movilidad de la caja torácica. (LIMA et al., 2009)

Los aparatos necesarios y accesorios utilizados pueden fornecer el ajuste de longitud de las palancas, la variación de la base de soporte y la asistencia hasta la resistencia al movimiento.

Permiten simular movimientos funcionales o desafían el trabajo dinámico en una postura correcta, con el propósito de trabajar el equilibrio y la propiocepción (sensación y percepción de la posición y movimientos de cuerpo).

Los ejercicios de estiramiento y fuerza, que implican contracciones isotónicas (concéntricas y excéntricas) e isométricas, utilizados en el método Pilates, se hacen de manera amplia y lenta, enfatizando la calidad del movimiento, trabajando la musculatura de manera sincrónica, siendo, por este motivo, ideales para ayudar en la recuperación y en la reorganización de los movimientos de los parkinsonianos. (LIMA et al., 2009)

Tales ejercicios favorecen la mejora de amplitud articular tanto en miembros superiores e inferiores, cuanto en flexibilidad de la columna vertebral. (PIRES & SÁ, 2005)

Esto porque el individuo va perdiendo la capacidad de mantenerse erecto, de realizar movimientos de gran amplitud como dar un paso largo y coger algo en una estantería por encima de la cabeza, por ejemplo.

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Todos los ejercicios se seleccionan y se realizan después de una minuciosa evaluación fisioterapéutica, en beneficio del paciente, respetando sus limitaciones y capacidad de comprensión y concentración de cada uno, con la finalidad de mantenerlo más independiente y retardar al máximo la instalación de las restricciones que la EP provoca. (ALMEIDA & FERRAZ, 2009).

El trabajo con el Método Pilates auxilia en la facilitación de actividades cotidianas para los portadores de Parkinson, como caminar o levantarse de la cama, en una sesión de movimientos que dan origen al gesto pretendido y favorecen el trabajo de los músculos estabilizadores, promoviendo la eliminación de la tensión excesiva en determinados grupos musculares, evitándose, de esta forma, las compensaciones consecuentes a los desequilibrios. (LIMA et al., 2009).

Consonante Goulart relató que la utilización de las estrategias de atención es valiosa para la mayoría de los pacientes que, después del tratamiento, pueden pasar a ejecutar mejor las actividades funcionales que eran muy limitadas, minimizar los episodios de bloqueo motor o aprender cómo enfrentarlos y tornarse más independientes, individual y socialmente.

De acuerdo con Royer y Waldmann, el repertorio-clave del programa del método Pilates para pacientes con EP debe incluir:

  • Ejercicios de Movilidad de Columna – especialmente por extensión, flexión anterior, lateral y rotación
  • Ritmo Escapulohumeral – integrando la movilidad de columna
  • Movilidad de Cadera – especialmente por extensión, rotación, aducción y abducción, integrando, en seguida, con la marcha
  • Ejercicios que reten el equilibrio y la coordinación y que simulen actividades funcionales

Investigaciones tienen demostrado varios beneficios del método Pilates. Entre ellos, se puede destacar:

  1. Mejora de la Cifosis Torácica en Mayores
  2. Mejora de la Función General
  3. Promoción de Estabilización Dinámica
  4. Reducción del Dolor Lumbar
  5. Eficacia en la Reeducación del Movimiento
  6. Mejora de la Densidad Ósea
  7. Mejora en la Habilidad de la Correcta Contracción del Trasverso Abdominal
  8. Mejora en el Control Pélvico
  9. Mejora en la Movilidad de Columna
  10. Mejora de la Flexibilidad y de la Consciencia Corporal

Solamente tres investigaciones están directamente relacionados con la EP, sin ensayos clínicos. Según los autores, el Método Pilates mejora el control de tronco y las transferencias y acciones secuenciales. Conforme Royer y Waldmann, proporciona el potencial de movimiento, restaura y mantiene la autoconfianza y el bien estar.

Y, en la investigación aplicada por Almeida, en su tesis de máster, relata que ayuda en la recuperación y en la reorganización de los movimientos, presenta mejora de la rigidez diafragmática, denota mayor disposición para moverse, de manera general, manifiesta mejora en los cambios de decúbito y estimula la cognición. (LIMA et al., 2009)

Siendo así, los beneficios adquiridos con el método Pilates son importantes, en la medida en que conservan la actividad muscular y la flexibilidad, tornando los portadores de Parkinson capaces de realizar sus actividades funcionales con mayor facilidad y por mayor tiempo posible.

Además de su acción sobre la motricidad, existen también los beneficios psicológicos y cognitivos, incentivando actitudes y posturas positivas delante de la vida.

Ejercicios de Pilates para Portadores de Parkinson

Ejemplos de ejercicios que pueden ser realizados en pacientes portadores de Parkinson.

Atención: es necesaria la previa evaluación hecha por un profesional calificado para que el trabajo sea direccionado y que el plan de tratamiento sea específico para las necesidades de cada uno de los pacientes portadores de Parkinson.

Importante: todos los ejercicios deben ser asociados con el trabajo respiratorio, o sea, solicitamos la inspiración y en seguida la expiración asociada a la ejecución del movimiento.

Debemos tener esta preocupación porque sabemos que los portadores de Parkinson pueden desarrollar reducción de su capacidad respiratoria secundaria a la rigidez de la pared torácica y por las alteraciones posturales.

De esta forma, ¡además de fortalecimiento y/o estiramiento se torna también un excelente ejercicio respiratorio!

Ejercicio Cisne de Frente
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Ejercicio que proporciona el fortalecimiento de los músculos erectores de la columna al mismo tiempo en que estira la cadena anterior de tronco.

Ejercicio Carrera – Estiramiento
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Ejercicio que estira isquiotibiales y gastrocnemios de la pierna que está posicionado en la barra torre y estiramiento del recto femoral de la pierna que está apoyada en la cama del Cadillac. Mantener la cadera apoyada en la camilla. (arriba)

Ejercicio con el Bosu: Rodar para Arriba1

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Ejercicio que fortalece abdomen y favorece la expansión torácica asociada al ejercicio respiratorio.

Variación Bombeo de una Pierna: Ereto  Portadores-de-Parkinson-6

Ejercicio en la Chair que estimula el equilibrio corporal y fortalece los músculos extensores de cadera y extensores de rodilla. (arriba)

Arco Lateral Sentado
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Ejercicio que estira y fortalece los músculos de las rutas laterales de la columna.

Puente con la Pelota
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Ejercicio que estimula el equilibrio corporal, además de movilización de la columna y fortalecimiento de extensores de cadera, paravertebrales, abdomen, brazos y hombros por su fijación en el suelo.

Boxeo: Golpeos en la Horizontal
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Fortalecimiento de MMSS asociado al equilibrio corporal debido a la inestabilidad generada por el muelle y coordinación motora.

El cuerpo debe permanecer inclinado durante el ejercicio.

Expansión de Pecho
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Ejercicio que trabaja los músculos extensores de hombro.

Debemos mantener la extensión de hombro (isometría) y girar la cabeza para un lado y luego para el otro.

Círculos con los Brazos
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Fortalece todos los músculos alrededor de la articulación de hombro y trabaja con gran amplitud articular.

Rodando hacia Atrás: Con un Brazo
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Fortalecimiento de abdomen, estiramiento de los músculos de las rutas laterales y movilización de la columna.

Entreno de Equilibrio en el Bosu
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Estiramiento de la Columna – Variación
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Estiramiento de los músculos laterales y rotadores de tronco. La cadera debe permanecer apoyado en la cama del Cadillac.

Ejercicio Diagonal Funcional
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Estiramiento de los músculos de la ruta funcional espiral y estiramiento cadena posterior de MMII.

Estiramiento de toda la Cadena Posterior del Cuerpo
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Podemos asociar también al trabajo de movilización de cintura escapular con la ayuda de la barra torre del Cadillac.

Círculos con las Piernas
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Trabaja toda la musculatura alrededor de la cadera y permite gran amplitud de esta articulación.

Levantar la Cadera
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Fortalecimiento de MMII, columna, abdomen y glúteos.

Cisne con el Rollo
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Estira la cadena anterior de tronco, moviliza la columna y fortalece los músculos paravertebrales.

Conclusión…Parkinson

Hemos visto a través de la búsqueda bibliográfica acerca del tema propuesto que, en contraste con otras enfermedades, el Parkinson tiene un curso lento, sin cambios drásticos. A pesar de los avances científicos, el Parkinson no tiene cura, pero podemos retardar o minimizar sus consecuencias a través de una actividad física segura.

Las investigaciones científicas más recientes sugieren que debemos combinar actividades aeróbicas y entreno de fuerza de moderada a alta intensidad, además de entreno de equilibrio, actividades funcionales, entreno de marcha, ejercicios que requieran agilidad y doble tarea.

En este contexto, podemos añadir el Método Pilates como una alternativa terapéutica, pues atiende muchas necesidades físicas y mentales de los portadores de Parkinson.

En estos casos, el Pilates tendrá como objetivo conservar la actividad muscular y la flexibilidad articular, evitando la hipotrofia de los músculos, así como mejorar la postura, la capacidad pulmonar y equilibrio.

Algunos ejercicios direccionados y asistidos por el instructor (en específico un fisioterapeuta) de Pilates facilitarán las actividades de vida diaria, como sentarse manteniendo una postura recta, vestirse, caminar sin el aspecto de cansancio.

Además de los signos motores más visibles, el aspecto psicológico también es afectado. La depresión, el estrés o incluso el sentimiento de angustia pueden traer consecuencias negativas y ser reflejado en el aspecto físico.

En contrapartida, los beneficios del Pilates, como la mejora en la consciencia corporal y el aumento de la autoconfianza ofrecerán a estos pacientes un confort mental evitando el surgimiento de las consecuencias citadas arriba.

De manera general se puede decir que el Método Pilates evita el empeoramiento de una serie de síntomas que dificultan la vida del parksoniano y puede ser gran aliado al bien estar del cuerpo y de la mente para mantener la independencia funcional del individuo, bien como su reintegración a la sociedad.

Entretanto, más investigaciones son necesarias, con el propósito de fundamentar y comprobar los beneficios potenciales del Método Pilates en la Enfermedad de Parkinson.

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Written by Michele Mendes

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Fisioterapeuta del Studio Personal Core Pilates. Graduado en 2005 en el Centro Unisitário de São Camilo. Especialización en Fisioterapia Cardiorrespiratoria en 2008 en el HCor (Hospital do Coração – Associação Sanatório Sírio), formación en el Método Pilates en la Salute Pilates en 2010 y post grado en Fisiología del Ejercicio en el CEFE (Centro de Estudo de Fisiologia do Exercicio – Unifesp) en 2012. Formación profesional en Reeducación Postural Global (RPG) en 2016 en el Instituto Philippe Souchard.

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